lunes, 29 de diciembre de 2014

Preguntas para plantearnos el año nuevo

Es un buen momento para hacernos estas preguntas (y algunas más específicas) y según las respuestas plantearnos los propósitos para el nuevo.


  • ¿Cuándo te dejaste llevar por la ola de la sociedad, sin poner resistencia, sin intentar salir a flote y nadar contra corriente?
  • ¿Cuándo dejaste de luchar por tus ideales, por tus sueños?
  • ¿Cuándo dejaste de soñar?
  • ¿Cuándo perdiste la ilusión por la vida y te quedaste quieto, viendo pasar a la gente, a los amigos, al tiempo, a la vida?
  • ¿Cuándo te convertiste en todo aquello que tanto rechazabas?
  • Te has quedado esperando.  Pero ¿qué esperas de la vida?


Te deseo un feliz inicio del año 2015 y que este nuevo año te traiga lo suficiente para ser feliz, que no falte el amor, la salud, el trabajo y sobre todo mucha paz interior.
¡FELIZ 2015!





jueves, 18 de diciembre de 2014

Feliz Navidad y Próspero Año 2015

Desde Zaragoza, acompañada de mi familia y con mucho cariño deseamos a nuestra familia y amig@s en todo el mundo una 

Feliz Navidad 

Deseando que recordemos lo realmente importante de esta festividad, el Nacimiento de Jesús y que el mejor regalo que podemos dar a todos es tiempo con calidad.



Y que el nuevo año nos traiga lo suficiente de todo aquello que necesitamos para ser un poco más feliz.
FELIZ AÑO 2015


Compartimos  algunas tomas falsas de nuestra postal navideña!!





lunes, 15 de diciembre de 2014

Etapa de felicidad

¿Qué es la felicidad?  Varias veces he oído que la felicidad, como tal, no existe.  Simplemente es el camino que recorremos con ilusión para alcanzar alguna meta que nos hemos propuesto.  Una vez que lo conseguimos, nos sentimos satisfechos, los efectos de esa felicidad alcanzada duran una temporada, con el tiempo se van desvaneciendo y volvemos a empezar.  Pero cada vez que lo recordamos sentimos otra vez esa sensación de felicidad.

Estos últimos días he ido varias veces a la misma papelería.  La chica que atiende es muy amable y nos trata, a todos sus clientes, de la misma manera, siempre es muy cariñosa, como si nos conociera de toda la vida, aunque sea la primera vez que vas a su establecimiento.  Hace unos días entré una vez más y bromeando le dije: “ya parece que vendes pan, porque paso casi todos los días por aquí”.  Ella se sonrió y me dio lo que le pedía comentando que se me veía alegre.  Finalmente le dije que sea como sea mi vida hoy, estoy feliz, me siento muy feliz con lo que tengo.

Al salir de la papelería y regresar a casa pensaba en esa frase que le había soltado, así, sin procesarla antes, sólo desde el sentimiento y con mucha sinceridad.  Es verdad, ahora mismo no tengo un trabajo de esos de estar fuera de casa muchas horas al día, con un sueldo al final del mes, pero hago muchas cosas más.  Estoy en casa, intento llevarla de la mejor manera posible, aunque tengo que reconocer que “no soy una señora de su casa”, como se dice.  Cada día es un reto.  Al principio me agobiaba mucho intentando hacer todo a la vez, hasta que llegué al punto, casi de locura, en el que me di cuenta de que tenía que tomarlo todo con más calma, no mucha, pero la suficiente para disfrutar de lo que tenía que hacer poco a poco.  También me di cuenta que tengo la gran oportunidad de estar
disfrutar a mis hijos, compartir y acompañar en esta etapa de la vida de cada uno, que no es fácil.  Ambos tienen necesidades diferentes, así que en cada situación hay que cambiar el chip e intentar hacer lo mejor posible. También tengo la oportunidad de realizar otras actividades que me hacen sentir mucha satisfacción personal.  Esta es una etapa de mi vida para conocerme, descubrirme y aprender muchas cosas a nivel emocional.  Podría parecer menos importante pero, para ir creciendo como personas, también tenemos que alimentar el alma.

Entonces resumí, hoy tengo lo que necesito para ser feliz, tengo la oportunidad hacer cosas que me satisfacen a nivel personal y emocional, y que me van acercan a mi proyecto de vida, tengo a mi familia, todos tenemos salud, tenemos la posibilidad de vivir dignamente y de seguir soñando.  Es verdad que quisiéramos tener algo más y decir “llegamos a fin de mes sin problemas”.  Siempre digo que quisiera un trabajo que, junto con el de mi esposo, nos permita vivir dignamente y sin problemas, no riquezas, sólo tranquilidad.  Eso irá llegando.


¡Hoy soy feliz y lo estoy disfrutando mucho!

miércoles, 26 de noviembre de 2014

¿En qué momento?


Hace unos días me preguntaba, ¿en qué momento nuestros hijos dejan de ser lo que esperamos?
Cuando son bebés, todo gira alrededor de ellos, son el centro de tu vida, de tu mundo.  Actúas, sin ningún manual de instrucciones, de la mejor manera posible.  Pero esa etapa de bebé, aunque es agotadora: noches sin dormir, leches, pañales; es la etapa más simple que se puede vivir como padres.
Luego, tu pequeño bebé va creciendo, aún es un niño pequeño, dependiente, pero va ganando independencia.  Si tienes que trabajar, puede ser que te ayuden los abuelos, algún amigo o familiar o, si no tienes otra alternativa lo llevas a la guardería o nido para que tu pequeño inicie una nueva etapa de aprendizaje y sociabilización.  Durante esta etapa ya empiezas a perder el control total sobre su vida.  Por más agenda o comunicación que haya, ya existen pequeñas lagunas en la vida de tu bebé que no puedes conocer al cien por cien.  Pero aunque pase esto, sigue siendo tu bebé, tu pequeño, que al final del día se queda dormido en tus brazos.
Proteges su entorno, se relaciona con la familia, amigos.  Sus amigos los eliges tú y así estás tranquilo.
Ya más grande, empieza el colegio y pasa más tiempo en su nuevo espacio, aprendiendo muchísimas cosas, como a relacionarse, sociabilizar, elegir a sus amigos.  Aunque en realidad tampoco es del todo así, porque juega con quien quiere y a esta edad realmente no son amigos, simplemente son los compañeras con los que  hoy coinciden en el mismo juego, sus relaciones son más básicas.  Para el resto de actividades sigues eligiendo a sus amigos, según tu relación con los padres.
Tu pequeño y tierno bebé sigue creciendo y ya le toca hacer la comunión.  Ya va creciendo, creando su círculo de amigos, sus hábitos de estudios y estrategias para aprobar el curso.  Según qué cosas haga o deje de hacer, con quienes se relacione dentro y fuera del colegio, se va acercando o alejando de ese plan que tenías para él.  Todavía es dócil y va aceptando consejos e indicaciones y se deja guiar, aunque, sin que te des cuenta, sigue tomando sus pequeñas grandes decisiones y va viendo sus consecuencias.
Ahora es tu hijo quien elige tus relaciones, según que amigos tenga, te vas relacionando con sus padres.
El niño de tus ojos ya es un adolescente.  Ahora es cuando estás a prueba. ¿Cuánta paciencia, aguante e imaginación tienes para sobrevivir con un adolescente en casa?  El pequeño está terminando primaria, va eligiendo nuevos amigos.  Tomas aire y respiras profundamente esperando que esos nuevos amigos que tiene ahora y que dice son sus mejores amigos para toda la vida, sean personas que le aporten cosas positivas.
Ahora cada uno ha elegido a sus amigos.
Como eres su padre o madre te dirá sólo lo que quiere que sepas.  Ya tiene novia, la ha elegido por aspectos que desconoces, unas veces entiendes y otras no.  Ya fuiste adolescente, según lo que vas viendo imaginas cómo va a terminar.  Intentas alertar de los malos pasos para evitarle la frustración y el dolor, pero, aunque nos duela tiene que aprender y conocer el dolor y frustración, las consecuencias de sus decisiones.  A algunas cosas te hace caso, a otras se arriesga, creyendo, con la fuerza de su juventud, que lleva la razón y la verdad.  Además ahora tú eres mayor y las cosas no son como antes.
Te dedicaste siempre a transmitirle interés por estudiar y ser alguien en la vida, por explicarle que, para conseguir sus metas personales y profesionales tiene que esforzarse siempre y no perder su rumbo.  Siendo aún joven decidirá qué estudiar y hacer con su vida.

En fin, ya han pasado muchos años, muchas noches en vela, muchas lágrimas y más alegrías, algunas decepciones y más situaciones que te han llenado de orgullo.  Ya viene tomando sus propias decisiones y, si bien para ti siempre será tu bebé, ahora es un adulto que va llevando su vida, con los estudios que haya realizado, con el trabajo que pueda haber conseguido y la pareja que tenga al lado o no.  Quizá ya tenga sus propios hijos y los estará empezando a criar de alguna manera.  Todo esto lo hará a su manera, te guste o no.  Te preguntas ¿en que momento tu hijo está dejando de ser lo que tú querías?  Te sientes traicionado, decepcionado porque no sigue tus consejos, tus planes, no va cumpliendo tus sueños.  Ves cosas que seguramente tú harías de otra manera y hasta mejor.  Te adelantas a los hechos y crees que sabes cómo va a terminar todo, pero ahora ese camino que va tomando tu hijo te puede sorprender y es que, finalmente, está viviendo su vida, con sus propias experiencias, triunfos, decepciones y alegrías.  Sólo te queda acompañarlo e intentar en el camino quitarle alguna piedra sin que se de cuenta y disfrutar tu vida viendo como él disfruta la suya.


jueves, 13 de noviembre de 2014

Julierías - volumen 6




La idea de ir anotando ideas y reflexiones que surgen de pronto me ha gustado mucho y quiero compartirlo.  Son mi pequeño y humilde homenaje a las Greguerías de Ramón Gómez de la Serna, que me han inspirado.

¡A disfrutar y reflexionar!

  • ·         Si aceptas las cosas como vienen, al final todo va a salir bien.
  • ·         ¡Hoy no estoy!  Pero, ¿a dónde he ido?
  • ·         ¡Vas muy bien vestida!  Como para ir a la radio.
  • ·         Mientras escribo sobre lo que me hace daño, sufro.
  • ·         Del mismo productor de “los ricos también lloran” y “los pobres también ríen”, el próximo estreno “los pijos también chillan”.
  • ·         ¡Ya lo vi!  Temía al dolor, ahora que lo sé, está superado.
  • ·         ¿En qué momento dejamos de ser lo que nuestros padres esperaban y empezamos a vivir nuestras propias experiencias?
  • ·         En las ocasiones especiales es cuando te das cuenta para quién eres importante.  ¡Y para quién no!
  • ·         Decía mi abuela: “cuando la casa se pinta, alquilar se quiere”.
  • ·         Aunque somos hijos de los mismos padres y criados en la misma casa, ¡qué diferentes somos todos!
  • ·         Cuando el cerebro no entiende y responde el hígado.
  • ·         Sentirse motivado aleja las enfermedades.
  • ·         La voz y el olor de aquella persona que ya no está.
  • ·         Cuando nosotros elegimos los amigos de nuestros hijos y ellos eligen nuestros amigos.
  • ·         Cada uno es dueño de su verdad.