sábado, 8 de diciembre de 2012

Mi vida es un musical - 2



Ya, desde hace tiempo, tengo una publicación empezada, que sería la continuación de “Mi vida es un musical 1.0”, publicada hace varios meses, pero ahora sobre Aitana, pero aún está en el tintero.  Será que todavía nos faltan algunas canciones para completar la publicación.
Hace unas semanas, cuando íbamos rumbo a Teruel, Jorge me sugirió escribir también sobre cosas menos personales o que aunque sean personales las personas que me leen también se puedan identificar y les toque directamente.  Nosotros íbamos en el coche escuchando viejos CD´s y comentando con Alberto las canciones.  Me sugirió una publicación sobre canciones especiales, que así como a mí me traen recuerdos, a otras personas le traerán sus propios recuerdos y las harán viajar en recuerdo.  Así que ahí mismo llegó la inspiración, cogí mi libreta y bolígrafo y aproveché al máximo el asiento de copiloto para ir anotando algunas canciones, frases, recuerdos.
Los días siguientes, todavía tenía la idea en la cabeza y llevo varios días pensando en esas canciones, las que me traen recuerdos y sensaciones positivas, que de eso se trata, transmitir sentimientos y pasar un buen rato recordando.
Me fui anotando algunos títulos que han ido viniendo a mi mente para poder transmitir los recuerdos y cómo he empezado a recordar.  Y como dicen, recordar es volver a vivir.
Con la ayuda de youtube voy buscando las canciones que voy recordando para que todos puedan recordar conmigo.  Algunas de las canciones, antes del propio video de la canción, llevan unos segundos de publicidad, así funciona esto.

Empiezo mi recorrido musical yendo para atrás unos 25 años o quizá alguno más.  No tengo claro el año, aunque en realidad no es de un año determinado, podría decir que es más de una etapa.  En mi casa, la de mis padres, a mi madre le gusta(ba) mucho Julio Iglesias así que sus canciones las hemos escuchado mucho y cantado más.  De tanto escucharlas uno se aprende las letras, claro.  Recuerdo que teníamos un cassette de Julio Iglesias y un toca-cassette que tenía truco para funcionar.  De todas estas canciones había una en especial que cantaba mi papi, que me cantaba mi papi.  Hoy que la he escuchado después de tantísimos años, he cerrado los ojos y me he trasladado a esa época inexacta en mi mente, la piel se me ha puesto de gallina o de pollo al recordar esos momentos, he entendido la letra y la he cantado a todo pulmón.  Es la canción “De niña a mujer” de Julio Iglesias que dicen se la cantaba a su hija Chabeli.

Fueron pasando los años y los recuerdos ahora son diferentes.  Aún no me había hecho “mujer” como la canción anterior, pero ya no era una niña y mis recuerdos ya son otros.  La verdad es que esta canción no la había escuchado en los últimos 20 años más o menos, pero por algún motivo en estos días la escucho mucho más, la pasan por la radio.  En su momento la letra tenía un sentido especial y exacto, ahora es un linda canción de Bryan Adams “Wherever you go, whatever you do”.

Y siguen pasando los años, ahora sólo retrocedo unos 12 ó 13 años.  Esta canción tuvo un significado muy especial para mí.  La letra es un claro mensaje.  No había que pensar mucho más.  Me dijeron que me la dedicaron en un karaoke, sólo que cuando me lo contaron ya fue muy tarde y no pude agradecer al aficionado cantante.  Esta es “La Canción de Amor” de Gianmarco, que es un gran cantante peruano.

Luego, años después cuando Alberto ya había nacido, descubrí dos canciones del cantante chileno Alberto Plaza, una canción se llama “Amiga del Dolor” y la secuela se llama “Y ahora es Miguel”.  No hay mucho que decir, sólo escuchar la canción, la letra y así pueden entender porque me gusta tanto y lo que significa para mí.  He encontrado el video ideal, en el que se pueden escuchar las dos canciones seguidas y con comentarios del cantante, pero por algún motivo técnico que no he podido solucionar no puedo incluir este enlace en el blog.  De todas maneras les paso el link por si quieren ponerlo en google y escucharla.  Sólo hay que copiar el enlace completo y pegarlo en la barra de búsqueda y listo:
www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=AI34OMEzuz0   

Cuando empecé a aceptar y a acostumbrarme a mi nueva vida, pude compartir mucho tiempo con buenas amigas.  Ir y venir juntas al trabajo, salir y disfrutar de nuestros momentos y experiencias.  Muchas veces con Alberto en el coche e infaltable la música.  Siempre cantando a todo pulmón porque cada canción tenía un significado en ese momento, era un mensaje adecuado para esa etapa.Esta canción se ha convertido en mi himno.  Hasta ahora la canto a grito pelado.  Alberto aún era pequeño.  Quizá tenía la edad que Aitana tiene ahora.  Íbamos en el carro o en casa, ponía la canción  y yo le cantaba y se la dedicaba esperando que él, aunque pequeño, pueda entender la letra y creerse lo que dice.  Que crea que puede hacer todo lo que quiere en la vida.  Hoy, mientras buscaba la canción para poder conseguir el video, iba escuchando la música.  Ahora cantaba con Aitana.  Hacíamos la misma coreografía de antes, intentando que pueda ir entendiendo el significado de la canción y lo cante con toda su fuerza y corazón.  La canción es “Color Esperanza” de Diego Torres.  Como en un video anterior, tampoco puedo subir el video de la canción y he puesto otro que sí, así que les copio el link por si lo quieren ver directamente www.youtube.com/watch?v=2Hay0xlAEwI


Y estas siguientes canciones me hacen retroceder unos 8 años o así y son de la misma época que la anterior.  Como les contaba líneas arriba, eran canciones que representaban esa etapa de mi vida.  Una de las canciones es de Ricardo Arjona y se llama “El Problema” y la otra canción es de Bacilos y se llama “Caraluna”.  Estoy segura que en especial hay una persona, que iba en el carro cantando conmigo y se acordará de estas canciones.  A que sí, Patty, te acuerdas, no?



Y poco tiempo después conocí a Jorge.  En un momento tuve que hacer un viaje.  El me regaló un par de CD´s para que tenga música durante el viaje y supongo yo, para que no me olvide de él durante las semanas que estaría fuera.  Cuando ya salíamos más formalmente, siempre tenía uno de esos CD´s en el coche y siempre lo íbamos escuchando.  Había una canción que en especial nos gusta mucho de ese disco, habíamos revisado la letra y cada vez que sonaba, la cantábamos con sentimiento.  Una tarde, Alberto que tenía unos 4 a 5 años nos pide que pongamos la canción “fincai”.  Repetía y repetía el nombre de la canción “fincai”.  Nosotros no lográbamos adivinar a que canción se refería.  Según fue sonando cada canción, le íbamos preguntando cuál era “su” canción.  Y por fin, llegamos a esta canción que se llama “Breakfast at Tiffany´s” de Deep Blue Something.  Pero claro, dirán ¿Qué tiene que ver “fincai” con esta canción?  Sólo tienen que escuchar el coro y lo entenderán.

Luego, revisando mis anotaciones, aquellas que les comenté al inicio, recordé una canción que siempre que la escucho me trae a Jorge a la mente.  Tampoco vamos a dar muchas explicaciones que ya la letra de la canción lo dice todo.  La canción es “Con Limón y Sal” de Julieta Venegas.

Y la verdad es que canciones hay muchas y cada que escucho la quisiera incluir porque me gusta mucho escuchar las letras, entender lo que quieren decir e imagino que según el momento de pues la canción me afecta de una u otra manera.  Hoy hay muchas otras canciones que las canto con sentimiento y alegría, pero tengo que terminar ya esta historia, que si no, será infinita.

Ya hoy, hay una canción que, decían en la radio hace unos días que sería la canción de la Navidad.  Así que di el tiempo de escuchar la letra con atención para entender por qué la estaban valorando tan alto o por qué se podría considerar “la canción de la Navidad.  Y es que la letra tiene muchísimo que ver con mi hoy, con mi momento actual.  Todo se trata de sueños, ilusiones y ganas de que las cosas salgan bien.  Otra vez, sugiero escuchar la letra con atención y disfrutar del mensaje.  La canción se llama “Hecho con tus sueños” de Maldita Nerea.

Cuántos recuerdos han pasado por mi mente.  Recordar es volver a vivir y en estos días he revivido muchísimas cosas.  Todos son recuerdos, experiencias que hoy me hacen reflexionar en que soy como soy gracias a éstas y más vivencias.

No puedo imaginar mi vida sin la música.  Es verdad mi vida es un musical.  Es parte importante de mi rutina, me permite vivir cada canción, cada situación.

Ahora te invito a pensar en aquellas canciones que te gustan, en las canciones que te dicen algo, en las canciones que valen algo y ponlas un rato y a disfrutar.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Acción de gracias


Aunque las ideas vienen a mi mente, sigo sin poder organizar mi cabeza del todo y todavía me resulta un poquitín difícil poderlas plasmar en blanco y negro.  Pero ahora que siento que todo va encauzándose otra vez, me puedo dar el tiempo con algo de tranquilidad para seguir escribiendo y retomando temas que tenía ya empezados.
Estos últimos días se celebró el Día de Acción de Gracias en EE.UU.  Hasta este año nunca me había detenido a pensar en lo que celebran, en lo que representa y nada de eso.  He pedido ayuda al señor Wikipedia para contarles un poco de la historia y ahora que lo reviso, me doy cuenta que también se celebra, aunque en otro día, en Canadá.
El día de Acción de Gracias en América del Norte tiene sus orígenes en una mezcla de tradiciones europeas y aborígenes.  En Europa, los festivales se llevaban a cabo antes y después de los ciclos de cosecha para agradecer por una buena cosecha, y para celebrar después del duro trabajo junto con el resto de la comunidad.  En esa época, los nativos americanos también celebraban el final de la cosecha.  Cuando los europeos llegaron a lo que sería América por primera vez, llevaron sus propias tradiciones (fiestas de la cosecha) desde su continente, celebrando el final de su viaje, la paz y la buena cosecha.  Los orígenes del día de Acción de Gracias son similares en Canadá y en los Estados Unidos.
Hace unos meses pensaba que quería celebrar una fiesta enorme.  Quisiera hacer una gran fiesta e invitar a todas las personas que son importantes para mí.  Invitar a aquellas personas que durante mi vida y en especial en este último año siempre están ahí.  Es una fiesta para compartir con todos, en realidad para agradecer el cariño, apoyo, paciencia, palabras de aliento, silencio, amistad y tantas cosas más.
Ya lo ven, que es un deseo que tengo.  Me encantaría que no existieran los problemas de tiempo, ni de distancia y menos de dinero para poder estar todos juntos en el mismo lugar y al mismo tiempo.  Quisiera agradecer a todas aquellas personas que son parte de mi vida y quiero creer que yo soy parte de sus vidas también.
En esta fiesta quisiera agradecer y celebrar cada pequeño detalle que he vivido a lo largo de toda mi vida, cada logro obtenido y cada lágrima derramada.  Y es que hoy soy lo que soy gracias a cada experiencia que he vivido durante estos años.  Todo, por más pequeño que sea, me ha marcado y ha formado mi carácter para ser como soy hoy, con virtudes y defectos.  Tanto, tanto, tantísimo que agradecer.
Pero ahora, bajo de mi nube, regreso al mundo real, al momento actual y pienso que realmente, aunque las cosas no están saliendo como las deseaba, están saliendo.  Tengo que agradecer la familia que tengo, mis padres que siempre están a mi lado.  Mis hermanos, que a nuestro estilo muy particular estamos los unos pendientes de los otros, respetando cada uno de su espacio; mi familia, mi esposo, mis hijos que son lo más grande que tengo.  Y cada persona, los buenos amigos que tengo, los amigos de siempre, de toda la vida, los nuevos amigos, los amigos de antes y los amigos de ahora.  Agradecer por cada día, por cada aliento, por la salud y la de los míos.
A veces no nos damos cuenta de lo que tenemos y todo lo que podríamos agradecer cada día.  A veces y sin querer, un cambio de actitud, un cambio interior en la forma como vemos las cosas, nos hacen ver las cosas de otra manera.
Así que empiezo por casa, doy gracias por todas las cosas buenas que tengo, por las personas que me quieren, por la salud y por la vida.  Prometo disfrutar lo que tengo y ser feliz.

martes, 20 de noviembre de 2012

De los sueños y rollos de ayer



Hace unos días leí el blog de una amiga, quién me viene dando empujoncitos para seguir escribiendo y siempre tiene palabras de apoyo para no dejar de insistir en este deseo personal.  Además fue ella, con su tiempo y paciencia que me ayudó a mejorar la imagen del blog.
El título de su publicación es “deja de preocuparte”.  Aquí comparto el link para que puedan leerlo también http://yabajalos.blogspot.com.es/2012/11/deja-de-preocuparte.html.  Al ver el título me llamó la atención.  Sentí que iba dirigido a mí, que me lo estaba diciendo a mí.  Así que como esa tarde estaba sola y tranquila lo empecé a leer.
Cuando tengo la oportunidad de leer algo que va sobre la vida misma, sobre las cosas normales, de esas que pasan en realidad a la gente normal, a la gente “de a pie” como dicen por aquí, aprovecho de pensar un poco y hacer una equivalencia en mi vida y en mi momento actual para aprovechar la experiencia de la persona que escribe y ver como la puedo aplicar en mi vida.  Siempre hay algo que aprender, repetir o evitar.
Leí la publicación y la disfruté, luego me quedé pensando cuántas cosas hemos visto de pequeños en nuestras casas como que son “normales”, costumbres que nos han inculcado, casi sin darnos cuenta, en nuestras familias y que a lo largo de nuestras vidas hemos ido repitiendo sin ser conscientes del todo que lo hacemos, sólo porque es así.  Otras, sin mayor problema las hemos olvidado completamente.  Hemos seguido nuestro camino sin tenerlas en cuenta y casi ni nos acordamos tampoco.  Y hay otras, unas pocas quizá, que queremos olvidar, evitar, dejar atrás pero no podemos.  La vida se nos ha planteado de una manera diferente a lo que estaba planeado cuando éramos pequeños y ahora tenemos que hacer las cosas de otra manera.  No me refiero a temas de valores y moral, que eso es otro nivel y ya lo dejaremos para alguna otra publicación.  Me refiero simplemente a costumbres o ideas básicas de cada familia que ahora no podemos seguir manteniendo.
Tenemos que luchar contra nosotros mismos y nuestros pensamientos y contra todo eso que llevamos dentro para hacer lo que ahora tenemos que hacer.  A veces, como dice la publicación que les comento, uno siente como que va traicionando a su familia y sus ideas, pero es que no es así.  Es otra vida, es otra época, es otra forma de vivir la vida. Son otras cosas por las que hay que luchar y no tenemos que rompernos la cabeza y menos el corazón pensando que traicionamos o que faltamos al esfuerzo de nuestros abuelos o padres.
Ahora nos toca recuperar otros valores ni más ni menos importantes que los de antes, pero más adaptados a esta época y nuestra realidad.  Quizá en la época de nuestras abuelas, la lucha era más por los derechos e independencia de las mujeres, por demostrar que somos tan válidas como los hombres y que tenemos los mismos derechos y oportunidades.  Hoy, después de tantos años, cuando aún hay que seguir demostrando aptitudes y valías, ya hemos alcanzado un nivel de igualdad y tanta que tenemos que meter muchas horas trabajando y nos hemos visto obligadas a tener que dejar la vida doméstica a cambio de un trabajo, desarrollo profesional y una nómina.  Ahora y depende de lo que cada una queremos y buscamos para nuestra vida y si la situación lo permite, queremos disfrutar más de la vida doméstica y de nuestra familia.  Entonces vamos cambiando los parámetros y luchando por lo que ahora es importante.  Los tiempos cambian y lo importante es que tengamos la flexibilidad para adaptarnos a estos nuevos tiempos y sus sorpresas.
Lo del peso, pues que les puedo decir.  Ahora mismo estoy en la lucha diaria de controlar lo que como y como lo como para intentar seguir bajando de peso.  Es un tema complicado y recurrente en mi vida, así que seguiremos insistiendo pero sin que me quite más el sueño.
El otro punto es cuando tenemos que aceptar que nuestra vida hoy no es como la imaginamos cuando soñábamos con una vida de fantasía a los 20 años o antes.  Hoy tenemos una vida real, que es súper diferente a esa foto de color rosa que imaginamos.  Pero que tampoco que se entienda que es una mala vida o peor.  Simplemente ahora es una vida real.  Con momentos y etapas súper felices, llevas de satisfacciones y otras etapas un poco más duras y complicadas.  Normalmente son etapas en las que, si las aprovechamos bien a pesar de las dificultades podemos aprender muchísimo para ser mejores personas.
Disfrutemos de la vida que tenemos tal cual es, a pesar que no sea como lo imaginamos hace muchos años.  También tenemos que ser conscientes que hace muchos años nos faltaba mucha experiencia para valorar lo que realmente es bueno y lo que es adecuado para nosotros.  Hemos tenido que vivir muchas experiencias, anécdotas, hemos tenido que reír mucho y llorar también para ser lo que somos hoy.  No vivamos pensando en que lo que nuestra vida pudo ser, pensamos en lo que nuestra vida es ahora, en que tenemos que hacer para que nuestros sueños se cumplan en realidad.  ¡Sí! Sí es posible que se hagan realidad, pero con mucho esfuerzo, pero siempre que nuestros sueños sean reales.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Aparentando por la vida voy


Llevo ya varias semanas con la idea de empezar y terminar esta nueva publicación.  La verdad es que tengo varias en el tintero, todas medias empezadas y a medio terminar.  Me decido y elijo una de estas medias publicaciones con la intensión de terminarla y publicarla finalmente, pero como estas últimas semanas he vivido de una manera “espontánea”, según con lo que la vida nos iba sorprendiendo, íbamos viviendo.  No hemos tenido oportunidad de hacer planes, de organizarnos ni nada, hemos vivido, como se dice, a salto de mata, un poco apagando incendios y afrontando la vida, intentando siempre, con la mejor cara.
Entro pues en el tema que les quiero contar esta vez.
Hace unas semanas aprendí o realmente fui consciente que vamos por la vida aparentando.  Unos hacen un esfuerzo real por demostrar ser lo que en realidad no son o demostrar tener lo que no tienen, simplemente por aceptación o presión social o complejos personales o yo que sé tantas cosas que se cocinan en las cabezas.  También me he dado cuenta hay otras personas que hacen ese mismo esfuerzo por aparentar también ser lo que no son pero al revés, es decir personas que aunque tengan cierta posición, estudios y posibilidades, siempre va aparentando una vida especialmente dura y con carencias, como para ir dando pena por el mundo.  Esto de las apariencias planeadas son cosas complicadas.
Y como tercera alternativa, están o estamos las personas que vamos viviendo lo que nos toca cada día según vaya llegando, mejores etapas, otras más duras, pero lo que toca, que aunque tenemos días oscuros y que no vemos la salida a lo que nos agobia vamos intentando seguir sonriendo y seguir viviendo de la mejor manera que la situación puede ofrecernos.
Al parecer vamos aparentando por la vida una vida sin problemas, sin carencias, sin dificultades.  Una vida donde todo es felicidad y digno de tomarse una foto.  Y es que así es a veces.  Vamos disfrutando de las cosas que se nos presentan, de las oportunidades bien aprovechadas, sin querer decir que somos unos aprovechados.
Como canta la frase “Dios aprieta pero no ahorca”.  En las etapas duras, de pronto nos toca alguna alegría para recuperar fuerzas y seguir adelante.  Cuando estamos en una etapa complicada tenemos el defecto de no valorar ni ver las cosas buenas que nos pasan.  Nos sentimos, con todo derecho, dentro de una nube gris, tormentosa, llena de truenos que nos asustan.  Vamos tomando nota de las cosas malas que se nos acumulan y las cosas buenas casi ni las valoramos.
A veces tenemos la mala costumbre de ir comparando nuestra vida con la de otras personas que tenemos alrededor.  Vamos comparando lo que otros han alcanzando en sus vidas, los trabajos, casas, viajes, vacaciones y más y nosotros no lo podemos alcanzar.  Pero, y ¿Por qué otros sí y nosotros no?  Analizamos y nos torturamos más buscando los errores que hemos cometido en las decisiones de nuestra vida para que las cosas nos hayan salido tan mal.  Y claro, como nos está tocando una mala etapa, pues no nos cuesta mucha encontrar más de una mala decisión y en lugar de encontrar sentirnos mejor, seguimos cayendo en el agujero oscuro que nos quita la fuerza y energía para recuperarnos y seguir luchando.
No nos detenemos a pensar que lo que vemos de otras personas, es lo que ellos quieren que veamos.  Los súper viajes que hacen, que tienen los mejores trabajos del mundo, que tienen la familia más linda que uno se puede imaginar y que su vida es maravillosa y sobre todo que la palabra “problema” no existe en su vida ni en su vocabulario.
Pero la verdad es que vemos sólo apariencias y es que muchas veces y sobre todo ahora en este mundo de la globalización y del facebook, sólo vemos lo obvio, lo que se ve a simple vista, pero no vemos lo que hay detrás o por decirlo claramente, la verdad de las cosas.  Quizá vemos un súper viaje, pero no sabemos cuál es el motivo del viaje, cuánto les costó ahorrar el dinero necesario para hacerlo y que sacrificios tuvieron que hacer para conseguirlo o mejor aún, si quizá fue un regalo de alguien y lo han podido disfrutar a costo cero.  Sí, sí! Eso existe.
Esta cara de las fotos me la hizo ver una amiga hacia ya un tiempo.  Me decía que no vea lo que otros tenían porque no sabía la verdad, que quizá ella misma vivía en una casa linda, que uno piensa que es su casa, lo obvio pero no sabes las condiciones en las que vive ahí, quiero decir si es de ella o alquila, condiciones del alquiler y demás que quizá haya sido una buena oportunidad que se le presentó en algún momento y que aprovechó o que, como les contaba en una publicación anterior, a la gente buena le pasan cosas buenas y simplemente la vida le da devolviendo un poco del esfuerzo que va pasando.
O es como mis vacaciones de este año.  Resulta que como muchos saben, este año tuvimos la oportunidad de irnos unos 10 días y alguno más a la playa.  Pudimos disfrutar de una casa linda, con todas las comodidades, cerquísima a la playa.  Pasamos unos días inolvidables.  Esa casa fue una suerte y un regalo divino.  Un gran amigo nuestro nos prestó esa casa, como en alguna otra oportunidad, para que podamos pasar las vacaciones ahí.  Son las buenas oportunidades que vamos aprovechando en la vida para que la dura etapa que nos toca vivir sea un poco más llevadera y nos recargue las energías para seguir adelante.
Y así muchos ejemplos más.  Hace unos meses, recuerdos, cuando empezaron las rebajas de verano nos fuimos a una tienda de oportunidades a ver qué conseguíamos de ropa de verano para los chicos.  Había muchísima gente y la fila era interminable.  En algún momento Jorge tomó una foto e hizo un comentario, algo así como “de compras”.  Y claro, nunca falta la persona que creen tener autoridad y conocimiento para dar su opinión como si fuese la única verdad, y decía “¿Pero, no dicen que están en crisis?  ¿Cómo pueden gastar tanto dinero?” o algo así.  Claro, igual porque no teníamos caras tristes y además estábamos de compras aparentábamos estar “de shopping” gastando y gastando hasta en lo que no necesitamos, pero es verdad, las cosas no son como las fotos lo presentan.  Siempre hay algo más detrás.
Llegué a la conclusión que las apariencias engañan.  Ya! Eso es una teoría antigua, ya lo sé.  Y también tenemos que ver siempre más allá de lo que parece obvio.  Como decían los dibujos animados de hace muchos años “ver más allá de lo evidente”.  Darle una vuelta más a las cosas.  No guiarme sólo de lo que veo a simple vista y menos cuando yo misma no me siento bien o estoy pasando por una etapa más complicada.  Eso no significa que no creeré que las personas podamos ser felices y pasar mejores etapas y desear de corazón querer compartir nuestros buenos momentos.
También me hizo pensar que hay muchas personas que se toman la libertad y el derecho de opinar como si todo lo que vieran sea tan simple como lo que se ve.  Que muchas veces hay gente que tiene envidia y simplemente además de no saber nada opina sin medir si lo que te dice que puede herir o lastimar.  Pero bueno, de todo vamos aprendiendo en la vida y todo nos ayuda a ser mejores.
Así que aparentando por la vida voy, aparentando que no tengo problemas, que las dificultades no existen en mi vida porque siempre voy sonriendo y aprovechando las oportunidades que se presentan en mi camino.
Y ya para terminar, quería compartir una frase, de esas que ruedan por facebook, que hace un tiempo leí y que decía “Una sonrisa en mi rostro no significa la ausencia de problemas, sino la habilidad de ser feliz por encima de ellos”.  Así que me la he tomado muy en serio, así que no me queda más que seguir sonriendo y ser feliz que será lo que verán de mi y sí! Creerlo!

domingo, 23 de septiembre de 2012

Replanteando


Septiembre, este mes está siendo tan intenso, me está costando cada día y que parece que tiene más de 30 días, aunque todavía queda una semana más.  ¡Qué largo es setiembre!
Unos días antes esperaba este mes con mucha ilusión y esperanza, realmente pensaba que sería un mes de cambios positivos.  Tenía algunos temas pendientes de respuesta que se desarrollarían durante septiembre y estaba segura que de una u otra manera los resultados serían positivos, como yo quería o creía que necesitaba.
Pues nada, ninguna de las dos respuestas que yo esperaba fueron como esperaba, sino exactamente, todo lo contrario.
Luego que pasaron los sentimientos de desilusión y frustración, me quedé con una sensación de, no perdí nada, todo sigue igual.  Con lo cual empiezan a aparecer mis miedos y temores por el futuro.  A pesar que sigo recordando que la ACTITUD es la llave del éxito y lo he comprobado en persona.  Tomé las cosas diferentes, asumí que hay que cosas que no puedo cambiar, pero si puedo cambiar yo, en mi interior, para ver las cosas diferentes y afrontar los problemas desde otras perspectivas.
He sentido que ha llegado el momento de hacer cambios.  Tengo miedo.  No sé por dónde empezar, para donde mirar, hacia qué dirección girar y por donde seguir.  Sólo sé que los cambios son buenos para poder seguir avanzando.  Hay momentos en la vida que parece que todo se detiene, que pesa más arrastra la mochila llena de responsabilidades, metas y sueños frustrados.  Para esos momentos, pienso que es momento de valorar lo que tenemos, ver lo que necesitamos, lo que realmente es prioritario  y quedarnos minimalistas.
Es el momento de plantear y replantear el camino y las metas a las que queremos llegar reinventarnos uno mismo, desde lo más profundo de nosotros mismos, de nuestra propia intimidad hasta lo más obvio.  Sólo así podremos tomar el rumbo necesario para seguir adelante.
Sigo creyendo que este año, por duro que se vea, a pesar de la incertidumbre, dolor, stress, contracturas y migrañas será positivo, porque seguiré avanzando con mi familia.  Ahora estoy avanzando más lento de lo que me hubiera gustado o es que quizá siento que el tiempo está pasando más rápido de lo que ahora necesito y por lo tanto puedo controlar.
Es necesario parar para tomar aire cuando sentimos que el cansancio nos va ganando.  Tomar aire para no pensar en nada, aunque seguimos pensando en todo.
Esta semana iba en el coche, rumbo al trabajo, orando pidiendo una señal, pero una señal para tontos, es decir ver con claridad que tengo que hacer.  Cuando termino escucho por la radio “Y ahora los dejamos con la canción RELAX, para que estén tranquilos y disfruten”.  Sólo me podía reir y aceptar que quizá era la respuesta inmediata que esperaba.  Estar tranquila y seguir teniendo FE que vendrá lo adecuado en el mejor momento.
Pero, claro, luego pienso, ¿Y yo qué tengo que hacer?  ¿Sentarme y esperar que las cosas pasen?  O tengo que hacer algo por mi misma para avanzar y ser consciente que mi futuro depende de mí ahora, de lo que haga hoy, de mi esfuerzo de hoy.
No tengo el carácter para sentarme y ver pasar cada día hasta que me caigan las cosas del cielo.  No puedo.  Como canta la frase “a Dios rogando y con el mazo dando”.  Tengo la responsabilidad de luchar cada día para cumplir con mis propias responsabilidades, ante mí misma y mi familia, que tengo que esforzarme cada día por intentar alcanzar mis metas y lograr cumplir algunos de mis sueños.  Ya luego acepto con fe lo que viene.
Hace unos días pensaba que algunas decisiones del pasado no fueron las adecuadas.  Y esa suerte que tengo yo de tener muy buenas amigas con la inspiración divina para decirte justo lo adecuado, me dijo: “Pero recuerda no hay decisiones equivocadas… salir de tu esquema y abrirte,  por lo tanto fue adecuado.  Que ahora tengas que tomar otro camino, eso es vivir.  Espero que todo salga bien. Pero decidas lo que decidas, hagas lo que hagas, suceda lo que suceda, al final todo será como tuvo que ser y va a ser adecuado.  Ahora depende de ti, de aceptarlo”.
Ahora tengo más claro que nunca que mucho influye la actitud con la que tomamos las cosas, acepto también que sólo me tengo que angustiar por lo que yo puedo cambiar.  Pero también me he dado cuenta que si veo el problema desde otra perspectiva, hay otras cosas que sí se pueden hacer.
La vida es un constante mirar hacia adelante, tirar del carro lleno de metas e ilusiones y tener la mejor ante la vida y las dificultades, siempre con la voluntad, responsabilidad y decisión de ser cada día mejor y querer lo mejor para uno mismo y para su familia.