miércoles, 1 de junio de 2011

Y los trámites continúan

Vamos avanzando con los trámites pendientes y sigan sacando sus propias conclusiones… si hablamos de Plutón, destino, casualidad, cosas de la vida o como lo quieran llamar.

Les había contado antes que tuvimos que renovar el pasaporte italiano de Alberto para que pueda viajar en un par de semanas a EE.UU.
Para que vayan recordando lo que ya les había contado en alguna publicación anterior a mediados de marzo y según las indicaciones solicitamos ante el Consulado Italiano en Zaragoza, el pasaporte nuevo.  Nos dijeron que en menos de dos meses lo recibiríamos directamente en casa ya que habíamos entregado el sobre amarillo certificado y prepagado para el envío.
Tomando en consideración mis experiencias con los trámites, decidí esperar hasta la segunda semana de mayo (casi los dos meses) y empezar a pedir información sobre la situación del trámite y recordar que ya estaban los boletos comprados para el viaje.

A los pocos días de iniciar la “operación información” y con la ayuda de mis papás que fueron al Consulado para ver que les decían porque yo no me podía comunicar por teléfono y el mail, un misterio de la tecnología, porque la aunque la dirección es correcta, no lo reciben.
Como les decía, a los pocos días de empezar a preguntar, me enviaron un mail indicándome que el 6 de mayo se había solicitado la “Nula Osta” a Italia y que tan pronto respondan emitirían el pasaporte.
Me quedé pensando, ¿si yo fui a la cita el 14 de marzo, qué ha pasado desde ese día hasta el 6 de mayo?  En fin, tenemos que entender que los trámites tienen su propio ritmo.
Seguimos esperando  y el 18 de mayo recibí un mail de Consulado de Italia en Barcelona en italiano.  En ese momento pensaba que no sabía italiano y además de lo nerviosa que estaba, entendía menos.  Pero por suerte una compañera del trabajo sí que sabe italiano y me ayudó a entender.
En el mail me decían que el pasaporte ya estaba emitido y que usando un código que indicaban tenía que sacar cita para ir a Barcelona a recogerlo.
En mi duda desesperación, llamé al Consulado en Zaragoza y se lo comenté, me dijo que así era y que sólo pida la cita por Internet y que si veía que salía algún error, intente hacer a media noche, después de las 12 de la noche para que el “sistema se refresque”.  Aunque entendía el concepto, no entendía del toque por qué.

En fin, con la ayuda de uno de mis primos JRRS, que sí habla italiano, intenté solicitar la cita.  Al llegar al final, donde te aparece un calendario para que elijas el día, salía hasta el 15 de junio “tutto occupato”.  No lo podía creer. ¡Entré en shock!  Alberto tiene el pasaje para el 11 de junio, de que me serviría la cita para el 15? Y además a partir del 15 de junio, el resto de días estaba deshabilitado.
Mi primo, online, me iba tranquilizando diciéndome que debería de ser un error porque no podría hacer que no te permita sacar la cita, pero luego recordé lo de “refrescar el sistema”.
Así que seguí intentando sacar la cita hasta casi la 1 de la madrugada, esperando que se refresque, pero nunca se refrescó.

Al día siguiente, jueves, decidí llamar directamente al Consulado en Barcelona, porque el de Zaragoza sólo trabaja lunes, miércoles y viernes.  Les expliqué el “problema informático” que había en la web y la mujer muy amable me explica que no es ningún problema informático, en realidad no hay citas disponibles hasta el 15 de junio y para intentar obtener una hay que hacerlo a media noche que el “sistema se refresca” y habilita un día más.  ¡Mentira! Yo había estado horas ante la pantalla esperando aparecieran más días disponibles y nada. 
Seguí explicando mi problema, que era una emergencia, que el viaje estaba ya pagado y que mi hijo tenía que viajar, que no podría esperar tanto tiempo que además como mínimo 3 días antes del viaje teníamos que tramitar el visado “ESTA” para poder entrar a EE.UU.
La señorita, con voz amable seguía diciendo “Yo le entiendo señora, pero para el consulado sólo un viaje por muerte y enfermedad se considera emergencia, yo entiendo que para usted tener los pasajes comprados puede ser una emergencia, pero el consulado no lo ve así.  No hay más citas hasta después del 15 de junio”.
Que les puedo decir de lo que sentía en ese momento.  Mi única esperanza era saber que el pasaporte ya estaba emitido, que estaba listo y que si lograba que me atendieran en Barcelona, sólo era cuestión que me lo dé y listo.
De tanto hablar, explicar e insistir la chica me dijo que si Alberto había ido a la cita en Zaragoza el problema estaba resuelto.  Sólo necesitaba que el Cónsul de Zaragoza diga que había hecho un reconocimiento, que “el niño titular del pasaporte corresponde al de la foto” y que como había enviando el sobre amarillo certificado y prepagado me enviarían el pasaporte a casa.  Pensé, ¡Esto está hecho, es verdad, así fue!  Además me sugirió enviara un mail a Barcelona y Zaragoza diciendo esto para que se vayan enterando.

Así que al día siguiente intenté hablar con el Consulado de Zaragoza y me dijeron que ellos se harían cargo de contactar a Barcelona para “dar fe” y que me enviaran el pasaporte.  Me dijeron que esté tranquila que el pasaporte estaba emitido y que sólo era cuestión de enviarlo.

Pues me quedé toda la semana esperando el pasaporte y nada de nada.
Hablé con ellos otra vez preguntando si tenían alguna noticia y la respuesta fue que ya ni ellos se podían comunicar con la oficina de pasaportes de Barcelona y que el Cónsul de acá hablaría con el de Barcelona para ver que pasaba.
Finalmente un par de días después me llamaron para confirmar que enviarían el pasaporte.
El viernes pasado recibimos el aviso de correos y nos fuimos a buscar el pasaporte.

No se pueden imaginar la tranquilidad, felicidad, emoción de tener el pasaporte en mis manos.  Lo abrí con un poco de temor, porque cuando fui a solicitarlo me dijeron que igual mezclaban los apellidos y que sé yo.  Lo vi, lo miré y lo revisé por todas pares,  y me di cuenta que todo estaba bien.
¡Que satisfacción!

Ya he tramitado por Internet el visado “ESTA”.  Así que ahora vamos ultimando algunos detalles que faltan para el viaje, pero en principio se supone que todo está listo para viajar. 
No puedo negar que se me encoje el corazón sólo con la idea de que se vaya solo y luego tanto tiempo lejos y tan lejos.  Pero tengo que aceptar que estoy feliz de la oportunidad que tiene, la posibilidad de estar con su familia, disfrutar a sus abuelos, tías, primos.  Disfrutar a su familia en pleno y además en otro país.  A los 10 años, ¿qué más se puede pedir?
Deseo que tenga un lindo y feliz viaje para él y para toda la gran familia con la que estará.

Ya me dirán entonces: ¿Es normal que pasen tantas cosas cuando una decide hacer algún trámite?
Sobre los papeles italianos de Aitana, aún seguimos esperando que nos confirmen que tiene la nacionalidad italiana para poder tramitar su pasaporte italiano.  Pero por ahora hay tiempo e imagino paciencia.

martes, 17 de mayo de 2011

Crónica de un cumpleaños anunciado

Hace varios años, una amiga me dijo una frase que siempre se me quedó en la mente y corazón: “No esperes que la felicidad llegue de afuera, genérala tú misma para ser feliz cada día”.

El pasado 5 de mayo fue mi cumpleaños.  Este año he cumplido 36 años.
Brevemente puedo decirles que han sido 36 años bien vividos, muy bien disfrutados, con muchas lágrimas pero con más sonrisas y alegrías.  Gracias a Dios y a la vida por mi familia, por mis amigos y por la vida.



"Salud con todos y muchas gracias por sus saludos, me han hecho muy feliz"

Este año, como ya les he comentado antes, se va presentando mejor que los últimos años, que han sido un poco difíciles, en especial el último año que fue especialmente duro.  Por suerte, hacia finales del año pasado recibí un golpe de confianza, una bocanada de oxígeno que me permitió recuperar las energías y poder mirar la situación e intentar dar un pasito para atrás para tomar el impulso necesario para seguir adelante.
Ya van pasando los meses y puede parecer que la situación se ha puesto difícil desde el punto de vista obvio, pero la verdad sigo creyendo que las cosas siempre pasan por algo bueno y si de pronto ha cambiado nuestra rutina familiar, quiero creer que es sólo una temporada hasta llegar a una nueva etapa de la vida, con nuevas experiencias.
Entonces estoy tomando esta temporada como una nueva etapa para aprender cosas nuevas, para valorar lo que siempre está ahí, pero no siempre veía y mucho más.
Además estoy segura que muchas cosas se ven diferentes según con que ojos las mires.  Me explico.  Ante la misma situación, según nuestro estado de ánimo lo podemos tomar de una u otra manera.  Ahora me encuentro mucho más positiva, igual hasta ilusionada pensando que las cosas realmente pueden ser mejores para todos, pero para llegar a ese punto específico, tenemos que “andar el camino” y no siempre es fácil.  A veces nos quedamos arropados en una situación, trabajo y forma de vida por sentirnos seguros, pero no es realmente la vida que queremos y necesitamos un empujoncito para sacudirnos y volver a ver la vida diferente.

Entonces, este año quería celebrar de una manera especial por la oportunidad de andar un poco más lento para ver lo que hay alrededor y poder valorar lo que realmente vale la pena.  Quería sacudirme de la etapa dura que llevo detrás y va pasando.  También porque tengo una familia que me quiere mucho y unos amig@s que son incondicionales, a pesar del tiempo y la distancia.  Agradecer por poder sonreír cada día, por ver a mis hijos sanos y felices.

No quería sentarme a esperar que la felicidad toque a mi puerta, porque significaría que tenía que esperar que otras personas hagan o digan lo que yo necesitaba para ser feliz, pero no necesariamente las demás personas saben lo que nosotros deseamos y es posible que fallen en el intento.
Tenemos que generar nosotros mismos nuestra propia felicidad y alegría.  No se trata de no esperar nada de nadie.  Se trata de dejarnos sorprender cada día por la vida y por las personas, porque así valoraremos cada cosa buena, por pequeña que sea.

Este año había decidido salir a buscar la felicidad y traerla a casa para que celebre conmigo.  Hace algunos años que sentía que ya no lo celebraba “como antes”.  Siempre pensé que era por el cambio de vida, quizá tener muchos conocidos y pocos amigos, pero este año es diferente, lo sentía diferente.  Me gusta celebrar mi cumpleaños, bien celebrado o como digo “como santa de pueblo”, sentir que el día dura más de 24 horas.  Desde mi teoría, mi cumpleaños empieza con el primer saludo adelantado y termina con el último saludo tardío, algunos días después.  ¡Así es! ¡Así soy yo!
Me gusta tanto mi cumpleaños porque es un día que me detengo y miro atrás y revivo mi último año.  Doy una mirada a los planes alcanzados, a las metas pendientes, a los nuevos deseos.  Es mi año nuevo personal.  Una oportunidad para decir “desde ese día…” o “hasta ese día…” o cosas así como los propósitos que hacemos cada año nuevo.

Mis amig@s del facebook me han acompañado casi un mes en la cuenta atrás hasta llegar al día.  Ya en la víspera empecé a recibir saludos cumpleaños.  Minutos antes de las 12 vinieron mis papás para recibir juntos mi día.  Abrazos, besos y buenos deseos.  El jueves me fui a trabajar y la pasé muy bien.  Además vine pronto a casa para comer.  Durante la tarde me puse a preparar mi cena cumpleañera Nº 1.  Vinieron mis papás y una amiga a cenar.  ¿La pasamos bien, no?  ¡Yo sí!


¡Gracias familia por estar siempre a mi lado!

Para el viernes, tenía el día de vacaciones.  Así que me pasé la mañana recogiendo la casa y preparándola para la cena cumpleañera Nº 2.  Tenía diferentes ideas de que cenar, que me apatía, pero no lo tenía claro.  Por fin, en la tarde aclaré mis antojos y rápidamente a comprar y preparar.  Por la noche fue la celebración con amigos.


¡Gracias amigos por acompañarme!

Al día siguiente, cuando repasaba las fotos me sentí muy bien.  También me sentía muy cansada porque la celebración duró hasta casi las 6 de la mañana, pero en plan muy tranquilo, conversando y pasándola bien.


Importante haber contado con la ayuda de los más jóvenes de la fiesta para poder apagar el incendio de mi  tarta.

Les contaba que me sentí muy bien por revivir mi cumpleaños, mi día.  Verme tan bien acompañada.  Haber sentido el cariño de muchas personas, de mi familia, de mis amig@s.  Ver a los amig@s que me acompañaban en la mesa y los demás que me llamaron, enviaron tarjetas, mensajes y tantas otras señales de cariño y afecto.

Así fue mi cumpleaños.  Un día que ha sido una hasta aquí para algunas cosas mías.  Un cambio en mi rutina laboral porque ya empecé otra vez mi jornada completa y sentirme realmente feliz.

Ahora, según nos dice Jorge en esta foto, acabamos ya la crónica de este cumpleaños anunciado, agradeciéndoles una vez más todo el cariño, el tiempo que se dan al leerme, dejarme sus comentarios.  Me motiva mucho y cada vez es un regalo para mí.

 
¡Gracias por todo!

domingo, 8 de mayo de 2011

¡Feliz día, mamá!

Había planeado que mi siguiente publicación, por intentar mantener el orden cronológico de mi vida, sería alguna sobre mi cumpleaños.  Así mis amigos del facebook podrían entender mi alegría e ilusión por la llegada de mi cumpleaños, después de que me han venido acompañando en la cuenta atrás el último mes, más o menos.  Pero entre celebración y celebración y con su respectiva recuperación, que ya no es como antes, me pilló el toro y llegó el día de la madre.
También había pensado hacer alguna publicación porque es un día muy especial para todos.  Entonces pensé mejor adelantar esta para que llegue a tiempo y prometo no dejar pasar mucho tiempo para contarles de mi cumpleaños.

FELIZ DÍA DE LA MADRE, en especial a mi mami y a todas las mamás y futuras mamás y a las que desean serlo pero se les hace difícil.

En los últimos días, hemos recibido muchos saludos.  Cada uno con una verdad diferente sobre el hecho de ser madres, sobre su dulzura, su paciencia, su sabiduría y su amor infinito por los hijos.  ¡Tantas verdades!

Hasta ahora yo no puedo describir con palabras las sensaciones que sentí cuando me enteré que estaba embarazada de Alberto y luego de Aitana.  Fue una sensación tan increíble, porque realmente en ese momento no sientes nada físico o diferente, pero la idea de tener dentro de ti una nueva vida, parte de ti, no se puede describir.  Según va avanzando el embarazo y conforme ya sientes que se mueve dentro de ti, sus pataditas y en alguna ecografía escuchas sus latidos, tampoco se puede describir claramente con palabras.  Y ya sensación más especial es cuando tenemos a nuestro bebé en los brazos por primera vez. Al tener a Alberto y luego a Aitana aprendí lo que es ser madre.  Lo de siempre, no hay un manual donde explique claramente el hecho de ser madre.  Siempre digo que es cuestión de instinto y amor.  Entendí por fin tantas actitudes, sonrisas, lágrimas, palabras de apoyo y enseñanzas de mi madre.  Con la llegada de nuestros hijos, cambia completamente nuestra vida.  No sólo porque no volveremos a dormir profundamente como antes, ni porque los primeros meses nos despertamos cada pocas horas para alimentar a nuestros bebés o porque según van creciendo tenemos que seguir reinventándonos como personas para poder entender a nuestros “bebés” y acompañarlos en su crecimiento, desarrollo y madurez.
No importa si nuestros hijos tienen 10 ó 2 años, nuestra vida nunca será la misma otra vez.  Nuestros hijos nos enseñan tantas cosas, nos hacen ver desde otra perspectiva y a valorar pequeñas cosas de la vida.
Pero aunque los hijos se hagan “grandes” nunca dejarán de ser nuestros bebés.  Es como un tatuaje, para toda la vida.  Las madres somos madres para toda la vida y no es por hablar mal de los hombres.
Leyendo los diferentes saludos y las diferentes verdades, pensaba un poco en todo.  Que natural se nos hace ser madres, que natural se nos hace hacer lo que sea por nuestros hijos.  No hay nada imposible.
También pensaba en que etapa de la vida de madre sería la más difícil o complicada.  Siempre pensaba que cuando recién nacen, viéndolos tan pequeños e indefensos con tantas necesidades y cuidados sería la etapa más dura.  Luego van creciendo y piensas que la etapa de recién nacido era fácil, ahora tener que ir detrás, viendo que hacen y evitando peligros, es más difícil todavía.  Lo lindo es cuando tus hijos piensan que tienes poderes mágicos, que eres capaz de todo y que no hay nada que su mami no pueda hacer.  Con esa confianza quien no es capaz de luchar y tener energías para lograr hasta lo que parece imposible.  Pero también pasa el tiempo y esa etapa y ahora son adolescentes.  Personas confundidas entre la infancia y la adultez inmadura, a las que hay que guiar de manera diferente “con mucha muñeca” como decía mi mami.  Tenemos que sacar toda la psicología, paciencia, espíritu de comunicación que llevamos dentro y más para superar esta etapa con nuestros hijos.  Pero esta etapa también pasa y cuando nuestros hijos ya crecen entonces podría llegar la etapa más dura, que es cuando nuestros hijos se hacen “grandes” y cuando los ves tomar sus propias decisiones.  Cuando los ves hacer sus propias “jugadas para la vida”.  Pero tú como madre todavía ves pequeños, inexpertos a tus hijos y por tu experiencia, ya sabes cuales serán las posibles consecuencias.  Puedes opinar, pero ya no puedes decidir, cuidar, proteger.  Pienso que cuando me llegue esa etapa, esa puede ser la etapa más dura de ser madre y además la más larga porque ya será para el resto de la vida.

Doy gracias a Dios y a la vida por la madre que tengo, que siempre me cuida y es un ejemplo en mi vida.  A ella, a mi madre, le doy gracias por todo el cariño, amor incondicional, paciencia que me tiene cada día.
Además tengo que agradecer también por la suerte de ser madre.  De tener a Alberto y Aitana que cada día son la fuerza para levantarme, para seguir adelante para luchar por ellos y con ellos.  La oportunidad que tengo de criarlos, de verlos crecer.  La posibilidad que tengo de ir creciendo yo también como persona porque cada día me enseñan algo.  Me enseñan que no hay cosas imposibles, que viendo la vida con inocencia y simplicidad, es más fácil solucionar los problemas.  Ahora mismo, ya no puedo imaginar mi vida sin ellos.

Hoy quiero enviar un abrazo muy fuerte a todas las madres en su día, y mi reconocimiento por su dedicación y amor sin límites.  A todos los hijos e hijas por la suerte de tener a su madre viva, con quien compartir de su vida, en algunos casos, a pesar de la distancia física, que no es motivo de una distancia emocional.  Además agradecer a tantas mamás que he conocido a lo largo de mi vida y me han dejado algún buen consejo o ejemplo que recuerdo y tengo presente.  Y a todos los que tienen a su mamá en el cielo, recordar que siempre los acompaña y guía sus pasos, que nunca están solos.

¡FELIZ DÍA DE LA MADRE!

lunes, 25 de abril de 2011

¿Y si no tengo trabajo?

¡Ahora no tengo trabajo!  ¿Qué hago con mi tiempo?

Como ya muchos saben, desde hace poco más de un mes, finalmente la crisis económica española, que hasta ahora sólo nos había acariciado suavemente, ya nos abrazó con fuerza.  Despidieron a Jorge después de 5 años por “razones objetivas”, lo que quiere decir que la empresa no vendía como antes o lo que necesitaba.  No nos vamos a poner a juzgar si la administración de la empresa hizo bien o no o si había otra alternativa, no es el motivo de esta historia.  Además, de alguna manera lo habían anunciado desde hace varios meses, si las cosas no mejoraban empezarían con los despidos.  Entonces “guerra avisada no mata gente” o por lo menos no la sorprende.
Durante los meses anteriores de angustia ya habíamos pensado cada uno y juntos lo bueno, malo, plan A, plan B y más alternativas posibles por si Jorge era uno de los nominados.  Pero cuando llegó el día igualmente nos sorprendió o como dicen por estas tierras “nos pilló por sorpresa”, a pesar de creer que estábamos preparados, pero no fue así.

Hay que reconocer que es una tranquilidad saber que por determinado tiempo cuentas con una prestación por desempleo, que bien o mal te da un tiempo para sacudirte, formarte, actualizarte y buscar trabajo.
En Perú, ante la misma situación no te queda otra que salir a la calle corriendo, llamar a todo el mundo para ver quien te puede ayudar y ver de encontrar un trabajo lo más pronto posible.  En el momento que te despiden te vas con tu liquidación o finiquito y con la palmadita en la espalda y los mejores deseos.  No hay más.  A la calle con lo puesto, como se dice.

Entonces, teniendo esta tranquilidad temporal, la situación empieza a perder un poco de dramatismo.  Tienes la capacidad de ver con un poco más de luz las opciones y oportunidades que tienes para el día siguiente y todos lo que vengan detrás hasta llegar al nuevo trabajo.

En esta oportunidad tampoco vamos a perder el positivismo y menos vamos a dejar de encontrar el lado.  Estamos seguros que las cosas que nos han pasado y nos pasan son por algo bueno y finalmente será por algo mejor.  No podemos perder tiempo en quejarnos de nuestra suerte o pensar que hicimos o que debimos hacer.  En cada momento hemos ido tomando decisiones y actitudes frente a las situaciones que se presentaban pensando que era lo mejor o la mejor estrategia.  Como siempre, el tiempo nos da las respuestas.

Al tener de pronto tanto tiempo libre nos agobia la idea de que hacer, como ocuparlo para evitar que los días se hagan tan largos.  Es irónico, porque siempre tenemos una larga lista de cosas que quisiéramos hacer si no tendríamos que trabajar. Pero ahora que tenemos ese tiempo, nuestra lista se reduce a un par de cosas que en dos horas están liquidadas u otras cosas que requieren “mayor preparación”, asistencia o cualquier excusa para no hacerla.  Entonces estamos como al principio.  Tenemos mucho tiempo y no sabemos que hacer y menos, como disfrutarlo.

Durante los cinco largos meses que me tocó estar en casa sin trabajo, cuando recién llegamos a España, me costó mucho tiempo saber que hacer o saber lo que tenía que hacer.  Tengo que reconocer que tenía mucha ilusión por el cambio de vida y tenía una actitud positiva, aunque sabía que la casa no era una actividad a tiempo completo para mí.  Me organicé con una rutina, llevar y recoger a Alberto del colegio que tenía jornada partida, con lo cual tenía que ir y venir cuatro veces al día.  ¡Cómo para aburrirse!  Además tenía que tener la comida lista para la hora que Jorge llegara a comer porque luego regresaría al trabajo.  Había que limpiar, poner lavadoras, planchar y tantas cosas que siempre hay que hacer en casa.  Es verdad, no hacía todo todos los días, pero mi idea era tener todo avanzado al máximo para aprovechar el fin de semana con actividades más divertidas.
A veces y para romper la rutina, tenía que hacer algún trámite, ir al banco, alguna compra, pero todo esto adicional y respetando horarios, claro.
Durante esta temporada tuve que reciclarme.  Me compré un algún libro de cocina con la idea que las lentejas sean diferentes e innovar en la comida.
Aprendí a disfrutar de esta etapa recluida en casa, donde los temas de conversación se limitan y la mente, no acostumbrada a este trabajo, se me nublaba.

Al final entendí que estas épocas tan marcadas son etapas de aprendizaje personal, de desarrollo del alma y de nuevas cualidades.
Es una etapa para disfrutar de la familia, de llevar a los chicos al parque, de preparar la comida que les gusta, de mimarlos, de tener ese tiempo que antes no tenía para aprovecharlos y disfrutar con todos.  Es la etapa para pasar buenos momentos en familia, compartiendo la compañía los unos de los otros, de buenas conversaciones.

Nos ha costado reorganizar la rutina de la casa.  Aceptar que por ahora “es lo que hay” y que hay que plantearse una nueva organización y aprovechar al máximo el tiempo.  Jorge no sólo ha sido siempre de gran ayuda en casa.  Pienso que siempre hemos compartido las tareas domésticas.  Ahora hay que asumir que él está a cargo de la casa, horario de los chicos y demás.

También sé que esta etapa también es de mucho desgaste psicológico y emocional.  Pero no sólo para el protagonista, sino también para la pareja, hijos, para todo el entorno familiar y el día a día.
Uno descubre un mundo que siempre estaba ahí, pero no lo veíamos porque no había tiempo.

Finalmente, de todas las etapas aprendemos algo.  Los cambios nos exigen reinventarnos, buscar dentro de nosotros nuevas cualidades, plantearnos nuevas metas.
Jorge ha encontrado un curso que le interesa y le permite aprovechar el tiempo en actualizarse y formarse.  Esto le permitirá aplicar en sus siguientes búsquedas de trabajo alguna plaza que le guste o lo satisfaga más.

Muchas veces nos aferramos a situaciones más seguras por el temor a arriesgar o perder lo que se tenemos, aunque no nos sentimos a gusto.  ¡Es natural!  Pero ya dicen, el que no arriesga, no gana.
Ahora es cuestión de creer, cuestión de FE de estar seguros que todo lo que nos pasa se da en el mejor momento y siempre, siempre porque hay algo mejor para nosotros esperando.

Tenemos que abrir nuestra mente, libraros de malos pensamientos, rencores, frustraciones y aprovechar este tiempo de la mejor manera.  Durante esta etapa también dejaremos huella, así que dejemos la mejor de las huellas para que otros la sigan.

domingo, 24 de abril de 2011

Resultados electorales 1.2

Gracias por sus comentarios en la publicación de “Resultados Electorales”.

Es muy triste ver la situación política de nuestro Perú.  Es muy triste leer que muchos piensan que sólo pueden elegir entre el cáncer o el sida para la segunda vuelta electoral.  Muchos no tenemos claro por que candidato vamos a votar o que haremos con nuestro voto, pero veo que muchos lo tienen más claro.

Hay personas que tienen su voto claro.  Quieren votar por el cambio completo, desde la raíz, con la esperanza de que con una nueva cara e ideología en el gobierno las cosas serán diferentes (sí que lo serán) y que también serán mejores.  Pienso que hay ideologías que son utopías, que funcionan sólo en los libros y quizá en algunos estados donde finalmente no se tiene libertad.  Claramente ahora lo podemos ver.  Eso de todo es de todos y todos podemos coger lo del vecino porque todo tiene que ser equitativo para todos nos quita nuestra propia libertad, nuestro deseo de superación, nuestro deseo de competir porque finalmente no importa lo que hagamos, cobraremos el mismo sueldo que el vecino, tendremos la misma casa, comida, libertades y limitaciones.

La otra alternativa electoral, pues que decir, yo no la tengo clara.  ¿Será cierto que ahora tenga cierta autonomía?  ¿Será cierto que será la que gobierne al Perú? o, ¿será una pantalla para que otra persona gobierne?  Muchas preguntas y también que infunden miedo o temor a lo que se viene.

Es triste ver, como dice Tito, que la mejor opción sería viciar el voto, porque ningún candidato es nuestro ideal.
Por otro lado, como dice “La Digna del Ovalo Higuereta” los candidatos deberían ofrecernos planes reales para gobernar nuestro país.  No nos deberíamos quedar tranquilos con los candidatos que no responden correctamente, o evaden respuestas o sólo atacan al contrario.  ¡Queremos buenas propuestas, queremos ver como el Perú sigue mejorando!  Luego están las personas con determinada influencia social, por ser un Premio Nobel o simplemente por ser algún periodista o salir en la televisión.  Cada uno tiene un motivo personal, de convicción, de rechazo, de rabia para apoyar a uno e intentar destruir al otro.  Pero no nos guiemos de esos comentarios.  Tengamos nuestra mente alerta para evaluar lo que pensamos es la mejor alternativa para el Perú y los peruanos.
Como dice Fanny, debería de ser una fiesta nacional el hecho de participar en las elecciones, de ejercer nuestro derecho para elegir a nuestros gobernantes.  Enseñar a nuestros hijos con civismo que es un día importante.
Y según el último comentario, QUE VIVA EL PERÚ!

Para los que vivimos fuera, vemos Perú mucho mejor que antes.  En mi caso personal, yo vine a vivir a España a finales del 2005, pude regresar de visita en el 2008.  Los cambios que se veían eran impresionantes.  Era una alegría ver como muchas cosas habían mejorado.  Luego al escuchar comentarios de amigos y familiares, escuchando que ahora es más accesible comprarse un departamento o casa para vivir, que aunque todos trabajan como antes, ahora se tiene mayor poder adquisitivo, mejor calidad de vida.
Quizá desde dentro y teniendo siempre que convivir con el tráfico, sobrevivir a las obras y la falta de seguridad no perciben el crecimiento real de Perú.
Realmente espero que este crecimiento no se detenga, que continúe.

Que en la segunda vuelta gane, realmente el mejor y lo dicho, nos vemos el 5 de junio en la mesa de votación.