jueves, 22 de enero de 2015

Al caer la noche


Alguna semana me toca quedarme sola en casa, es decir, mi esposo sale de viaje unos días por motivos laborales y me quedo con los chicos.

Cuando llega la noche, una de esas que me quedo sola, verifico que todo esté en orden, apago la luz del salón para ir a dormir y, en ese momento, tu presencia invisible aparece brillante, translúcida en la oscuridad de la noche.

Aunque la lógica me dice que es imposible que estés ahí, te percibo cerca.  Sólo nos visitas cuando crees que podemos necesitar protección extra.  Sé que nos estás cuidando siempre, nos vigilas desde el salón de casa, me acompañas por el pasillo, pero ya no entras a mi habitación, regresas al sillón y esperas ahí hasta que amanezca.

Aunque esa sensación algunas veces me da escalofríos, también me siento acompañada, tranquila y protegida.

Sobre todo en estos momentos creo que mis ángeles están siempre conmigo.

Y tú, ¿liberas tu mente para saber si alguno de tus ángeles te acompaña?

Nunca estamos solos, ¡por suerte!




martes, 13 de enero de 2015

La energía de las cosas




Hace unas semanas, estuve casi dos días hablando con una amiga de muchos temas místicos, como: fantasmas, reencarnación, espiritualidad, energía y mucho más.

Estos temas me gustan muchísimo y disfruto comentándolos con otras personas que también están interesadas o que, por lo menos, no los rechazan.  No intento convencer a nadie de nada.  Cada uno necesita creer en algo, en lo que quiere creer o en lo que le han enseñado, pero sobre todas las cosas, uno tiene que creer en lo que le transmita paz y tranquilidad a su mente y a su corazón.  Si puedes vivir con eso, estará bien para ti.

Durante nuestras conversaciones de fantasmas y experiencias paranormales, hablamos sobre la energía.  La energía que tienen las personas y las cosas.  ¿Cuántas veces has ido a un lugar y te has sentido bien, cómodo, a gusto?  Es la buena energía que tiene ese lugar, que tiene que ver con las personas y las cosas que hay ahí.

Existe también la mala energía.  Y es que hay cosas que aunque no se pueden ver y cuesta mucho explicarlas.  Tanto las personas, como el alma (en caso de alguna persona fallecida) e incluso algunas cosas tienen su propia energía.  Cuando se mezclan hacen que cada lugar tenga una fuerza especial.

Soy muy perceptiva para eso, aunque no lo puedo explicar, sólo lo siento.  Cuando llevo algún pendiente, colgante o anillo que rara vez utilizo me siento diferente, cansada, pesada.  Es una sensación extraña que empieza a desaparecer cuando me quito estos accesorios.  Es como si tuvieran una carga negativa para mí y me afectan.  Esto me ha pasado siempre, hasta hace unas semanas cuando decidí abrir mi “cofre del tesoro” y empezar a usar algunas cosillas que tenía guardadas.  Insistí varios días a ver si iba mejor, pero no tuve suerte y volví a mis cosas de siempre y tan feliz.  No se trata que te incomode o que sea falta de costumbre, es una sobrecarga que no se puede explicar.

Recuerdo que, hace muchos años, cuando mis padres vivían en Piura, una ciudad a mil kilómetros al norte de Lima, los iba a visitar cada vez que podía.  Una de las veces que fui a su casa, que siempre fue muy acogedora y que yo percibía ligera y agradable, algo cambió.  Al entrar fue como sentir que me daba contra un muro en la cabeza, algo me hacía sentir incómoda.  En la planta baja se percibía más, y la de arriba tan agradable como siempre.  Seguí recorriendo la casa en busca de una explicación.  Cuando cruzaba de la cocina al salón era como darme otra vez en la cabeza.  Al final concluí que, fuera lo que fuera, estaba en el salón y causaba ese efecto en mí.  Me quedé de pie, observando detenidamente cosa por cosa, los detalles y adornos que mi madre tenía.  De pronto, varios artículos de bronce llamaron a mi atención.  Presté más atención y me di cuenta de que eran utensilios de decoración de bronce que mi abuela tenía en su casa y que meses antes, al fallecer mi abuelo, mi madre y sus hermanos habían retirado para vaciarla.

¡Sí!  Era ese candelabro que le colgaban unos adornitos, con el que yo había jugado tantas veces cuando era pequeña.  Mi madre tenía, además, otras cosas más.  Sentí su fuerza, su energía, pero una energía negativa.  Se lo comenté a mi madre, por saber que pensaba o sentía ella, me comentó que también lo había sentido.

Ahora intento sentirme en mi casa siempre a gusto, tener las cosas que necesito, aunque reconozco ser un poco “cachivachera”, pero de vez en cuando intento deshacerme de lo que no me hace falta.


Disfruta de las cosas que tienes, lo que no te interesa y sólo ocupa espacio, sácalo de tu vida, no lo necesitas y quizá a otro sí.


miércoles, 31 de diciembre de 2014

Feliz Año 2015


A este lado del mundo aún nos quedan un par de horas más para terminar el 2014.  Es verdad que por otro lado del mundo aún les quedan más horas para seguir disfrutando, pero en otras ya están celebrando la llegada del 2015.

En estos últimos días todos hemos hecho un repaso de lo que ha sido este último año: las metas obtenidas, los proyectos pendientes, las personas que nos dejaron y los nuevos miembros de nuestras familias.  Hemos celebrado las nuevas oportunidades que se nos han presentado y sobre todo hemos agradecido la salud que tenemos.

Un breve resumen personal, este ha sido un año de cambios radicales, de liberarme de muchas situaciones que me quitaban paz interior, energía y por lo tanto salud.  Agradezco las nuevas oportunidades, las personas que he conocido y todo lo que he aprendido.

Pero ahora, quiero pensar que el 2014 termina con un balance positivo y rescatando la experiencia vivida durante estos meses, lo que realmente importa ahora es iniciar el 2015 con muchas energías positivas, mucha ilusión y ganas de seguir disfrutando de la vida y el amor.  Y no olvidar, como me recordaron en un saludo navideño: Agradecer porque a pesar de todo somos afortunados.

Lo mejor que podemos desear a nuestra familia y amigos y para nosotros mismos es que este nuevo año nos conceda lo suficiente de aquello que nos hace falta para ser feliz.


El mejor ritual para esta noche es estar tranquilos con el año que termina y esperar con ilusión el nuevo año.


lunes, 29 de diciembre de 2014

Preguntas para plantearnos el año nuevo

Es un buen momento para hacernos estas preguntas (y algunas más específicas) y según las respuestas plantearnos los propósitos para el nuevo.


  • ¿Cuándo te dejaste llevar por la ola de la sociedad, sin poner resistencia, sin intentar salir a flote y nadar contra corriente?
  • ¿Cuándo dejaste de luchar por tus ideales, por tus sueños?
  • ¿Cuándo dejaste de soñar?
  • ¿Cuándo perdiste la ilusión por la vida y te quedaste quieto, viendo pasar a la gente, a los amigos, al tiempo, a la vida?
  • ¿Cuándo te convertiste en todo aquello que tanto rechazabas?
  • Te has quedado esperando.  Pero ¿qué esperas de la vida?


Te deseo un feliz inicio del año 2015 y que este nuevo año te traiga lo suficiente para ser feliz, que no falte el amor, la salud, el trabajo y sobre todo mucha paz interior.
¡FELIZ 2015!





jueves, 18 de diciembre de 2014

Feliz Navidad y Próspero Año 2015

Desde Zaragoza, acompañada de mi familia y con mucho cariño deseamos a nuestra familia y amig@s en todo el mundo una 

Feliz Navidad 

Deseando que recordemos lo realmente importante de esta festividad, el Nacimiento de Jesús y que el mejor regalo que podemos dar a todos es tiempo con calidad.



Y que el nuevo año nos traiga lo suficiente de todo aquello que necesitamos para ser un poco más feliz.
FELIZ AÑO 2015


Compartimos  algunas tomas falsas de nuestra postal navideña!!